En el marco del proyecto GO Viña Raíces, estamos trabajando en la evaluación de los servicios ecosistémicos que aportan las cubiertas vegetales al viñedo, con el objetivo de generar conocimiento que permita avanzar hacia sistemas de producción más sostenibles, resilientes y adaptados a los retos del cambio climático.
Para ello, estamos estudiando cómo las cubiertas vegetales influyen en el suelo, la biodiversidad y el funcionamiento global del agroecosistema vitícola. Analizamos aspectos relacionados con la mejora de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, incluyendo la infiltración de agua, la humedad, la materia orgánica, la actividad microbiana y la estabilidad estructural. Asimismo, evaluamos su contribución a la regulación ambiental, su capacidad para favorecer la biodiversidad y su potencial para el secuestro de carbono.
Los distintos socios del proyecto estamos llevando a cabo análisis de suelo, mediciones de humedad y temperatura, estudios de biodiversidad, seguimiento del estado hídrico de la vid y estimaciones de captura de carbono. Este trabajo nos permitirá cuantificar de forma objetiva los beneficios que pueden proporcionar las cubiertas vegetales en diferentes condiciones de cultivo y zonas vitivinícolas.
Además, también estamos evaluando algunos de los posibles inconvenientes asociados a su implantación, como la competencia por agua y nutrientes, la influencia sobre el rendimiento de la vid o la aparición de determinados organismos perjudiciales. Nuestro objetivo es comprender mejor el equilibrio entre los beneficios y las limitaciones de esta práctica agronómica para diseñar estrategias de manejo adaptadas a cada situación.
En los próximos meses, en el marco del GO Viña Raíces, continuaremos recopilando y analizando los datos obtenidos en las distintas parcelas experimentales para cuantificar de forma precisa los beneficios y posibles limitaciones de las cubiertas vegetales. La integración de estos resultados nos permitirá elaborar recomendaciones de manejo adaptadas a diferentes condiciones de cultivo y avanzar en la definición de estrategias que favorezcan una viticultura más sostenible, resiliente y alineada con los objetivos de mitigación y adaptación al cambio climático